Most Viewed

Últimas historias japonesas

Historia corta: En el Bosque (Tercera parte)

Artículo actualizado el

Tercera y última parte del relato tradicional japonés «En el Bosque».

6. La confesión de una mujer

  • El hombre del abrigo azul me violó. Tras esto se rió de mi marido, que estaba atado a un cedro. ¡Se me partía el alma de verlo así! Se retorcía, pero la cuerda no le dejaba escapar. Me acerqué rápidamente a él. Bueno, intenté correr hacia él. Pero el otro hombre me tiró al suelo. En ese momento noté un resplandor en los ojos de mi marido que nunca olvidaré, aunque es difícil de describir. No puedo evitar sentir un escalofrío al recordarlo. Él no decía nada, pero sus ojos me expresaban todo lo que sentía. No había ira o tristeza… era una luz fría que me atravesaba. Parecía que había sido golpeada más por la mirada de mi marido que por aquel hombre. Instintivamente grité algo y perdí la consciencia. Al poco recobré el sentido. El hombre del abrigo azul se había ido. Solo quedaba mi marido, tumbado a los pies del cedro.
  • Finamente me reincorporé y miré al rostro de mi marido… sus ojos permanecían igual, llenos de odio, con la mirada fría. Me sentí avergonzada y triste. No sé qué decir, no sé qué sentía en esos momentos. Me acerqué a él.
    • Cariño, como ya sabíamos, no podemos vivir eternamente. Me decido a morir de una vez por todas. Pero también quiero que mueras tú. Me has visto sufrir vergonzosamente. No puedo dejarte vivir así.
  • Aún tras decirle esto mi marido no reaccionaba. Solo me miraba con cara de odio. Busqué la espada de mi marido. Pero el ladrón debió llevársela porque no la encontré. No solo faltaba la espada, sino que tampoco estaban el arco o las flechas. Pero afortunadamente tenía un cuchillo escondido en mi tobillo. Lo alcé y le dije:
    • ¡Te mataré! ¡Y moriré tras matarte!
  • Cuando mi marido me escuchó, intentó mover los labios. No pude oírle, pues tenía la boca llena de hojas de bambú secas. Pero aún así le entendí. Él dijo:
    • Mátame.
  • Casi había clavado el cuchillo en su pecho. Creo que volví a perder la consciencia. Cuando volví a reaccionar, mi marido, a los pies de aquel cedro, había echado su último aliento. Un rayo de solo iluminaba su rostro. Contuve el llanto. Entonces intenté suicidarme pero… no tenía fuerzas. Intenté cortarme la garganta y tirarme ladera abajo, pero no podía morir. Hasta el monje más misericordioso hubiera condenado a una mujer como yo. Maté a mi marido, fui violada por un ladrón. ¿Qué debería hacer? ¿Cómo podría…?

 

7. La historia por el fantasma del muerto – Palabras de una doncella del santuario

  • Después de que el ladrón violara a mi mujer, se sentó e intentó calmarla. Yo no podía ni hablar. Mi cuerpo estaba atado a la base del cedro. Pero intenté hacerle un gesto a mi mujer con los ojos. Quería decirle que ingorara las palabras de ese hombre, que no creyera nada de lo que decía… Pero se sentó sobre las hojas muertas de bambú, abatida. Parecía que lo escuchaba atentamente. Me retorcí de celos. El ladrón le hablaba inteligentemente.
    • No llegarás muy lejos con tu marido después de haberte violado. ¿Quieres convertirte en mi mujer? ¡Me he enamorado de ti!
  • Mi mujer alzó la cara, distraida. Nunca he visto una mujer más bonita que la mía. Mi bella mujer respondió al ladrón, delante de mi. ¿Qué dijo? Aunque yo me estuviera debatiendo entre la vida y la muerte, cada vez que recuerdo su respuesta mi corazón se tiñe de ira y oscuridad. Mi mujer dijo:
    • Llévame contigo.
  • Este no fue el único pecado de mi mujer. Si hubiera sido el único, no agonizaría así, tendido en la oscuridad. Mientras el ladrón se llevó a mi mujer de la mano fuera del bosque, mi mujer me señaló y le dijo:
    • Mátalo. Si sigue vivo no podré estar contigo.
  • Esas palabras, «mátalo», retumban en mi cabeza, me atormentan. ¿Has escuchado alguna vez decir a alguien esas palabras? – Empezó a reír burlonamente.
  • Cuando el ladrón lo escuchó, hasta él palideció. «Mátalo». Mi mujer agarraba fuertemente el brazo del ladrón. El ladrón no sabía qué hacer. Entonces él la arrojó al suelo, se cruzó de brazos y me miró.
    • ¿Qué es lo que quieres? ¿Quieres matarla o salvarle la vida? ¿Matarla?
  • Cuando iba a responder, ella gritó y empezó a correr bosque adentro. El ladrón intentó detenerla pero no la alcanzó. Yo observaba como si fuera un fantasma.
  • Después de que mi mujer escapara, el ladrón cogió su espada, el arco y las flechas. Me desató y salió del bosque.
  • Tras esto, el bosque quedó en silencio. No, alguien estaba llorando. Intentaba escuchar mientras me desataba. Entonces me di cuenta de que era yo el que estaba llorando.
  • Finalmente me levanté. El cuchillo que mi mujer había dejado caer brilló. Lo cogí y me lo clavé en el pecho. Mis ropas se tiñeron de sangre, pero yo no sentía nada. Todo se quedó en calma. Ni siquiera los pájaros cantaban. Empecé a ver borroso. Dejé de ver los cedros o los bambúes. Mientras caía, me rodeaba un profundo silencio. Entonces alguien se acercó con pasos sigilosos. Intenté mirar. Pero a mi alrededor todo era oscuridad. Alguien…. alguien me sacó el puñal del pecho. Desde entonces vago por la oscuridad eterna.

Original de Akutagawa Ryunosuke.

En el Bosque (Primera parte)
En el Bosque (Segunda parte)

 

Hasta aquí otra de las historias tradicionales japonesas que hemos traducido. Como ves, muchas de estas historias nos chocan pues no le encontramos una moraleja, acaban bruscas o no le vemos el sentido desde nuestro prisma occidental. Estamos acostumbrados a otro tipo de cuentos. Aún así queremos trasladarte esta colección de historias para empaparte un poco más de la cultura y tradición japonesas.

Puedes leer todas las historias en el siguiente enlace:

Muchas gracias por leernos. Puedes dejar tus comentarios e impresiones sobre estas historias justo debajo de estas líneas. Y recuerda que, si nuestra web te ayuda a planificar tu viaje, puedes premiarnos comprando tu Japan Rail Pass o reservando tus hoteles en Booking a través nuestro. Te costará lo mismo y nos ayudarás a mantener la web.

 

Checklist para tu viaje a Japón

  • Busca tu alojamiento en Tokyo o Kyoto a través de Booking.com. Generalmente podrás reservar sin pagar nada por adelantado. Paga cuando hagas el checkout. Cancelaciones gratuitas.
  • ¿Prefieres Alquilar casa en Kyoto o en Tokyo?
  • Echa un ojo a nuestro Equipaje para Japón.
  • Compara precios de vuelos y busca las mejores ofertas.
  • Si vas a visitar más de una ciudad, compra tu Japan Rail Pass.
  • Compra tu Tarjeta SIM o Pocket Wifi antes de viajar a Japón.
  • Lleva siempre un Seguro de Viaje. Es importante.
  • Reserva excursiones o restaurantes de Kyoto a través de Voyagin y consigue importantes descuentos.

    Deja tu comentario

    Tu dirección de email no será publicada.*