Most Viewed

Últimas historias japonesas

Historia corta: La Venganza del Zorro

Hace mucho, mucho tiempo, vivía un viejo monje en un templo en la ladera de una colina. Cada día de su vida era sencillo. Iba de casa en casa pidiendo limosna, atendiendo a los servicios de funerales cuando tocaba, y pregonando sermones para sus vecinos. Tenía programado predicar el primer día de cada mes.

Un día, al volver de pedir limosna, observó algo tumbado a la orilla de un estanque, cerca del estrecho camino. Sentía curiosidad así que paró y se acercó a observar. La figura no se movía. Siguió observando, preguntándose qué podía ser. Entonces agarró una rama de árbol caída para tocar el objeto. Se acercó lentamente hacia la figura. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, golpeó con el palo con todas sus fuerzas. Era un zorro, el cual gritó, saltó y salió corriendo hacia los matorrales.

  • ¡Jajaja! Sabía que era un zorro. ¡Jajaja!

El zorro estaba tomando una siesta y ahora estaba gravemente herido. El monje no se había dado cuenta del daño que le había hecho. Al día siguiente, el primer día del mes, los campesinos estaban de camino al templo para escuchar el sermón del monje. Según se acercaban al estanque, vieron que algo se estaba reflejando en la superficie del agua. Era un zorro, el cual estaba erguido sobre sus patas traseras, con una hoja en su cabeza.

  • Mirad, es como si el zorro se estuviera transformando en algo. – Dijo un aldeano a los otros.

Se escondieron tras un árbol cercano y observaron con curiosidad. El zorro fue transformando lentamente su pelaje a las ropas de un monje, y su cabeza se volvió tan calva como un huevo. Y entonces se alejó caminando.

  • No puedo creerlo. ¿Qué acabamos de ver? ¿Es un zorro o un monje?
  • Quizás se dirige hacia el templo a embrujarnos.
  • Tenemos que enterarnos para no dejarnos embrujar.
  • Podemos capturarlo y atarlo bajo una hoguera hasta que se transforme en zorro de nuevo.

Cuando llegaron al templo, el monje ya estaba sentado allí, esperándoles en la sala principal.

  • Buenas tardes. Hemos visto un zorro de camino al templo. – Dijo uno de los aldeanos al monje.
  • Ah, ¿sí? Yo también vi a ese zorro ayer.
  • ¿Era grande o pequeño? ¿Sabes a dónde se dirigió?
  • Era grande, pero no sé a dónde se fue.

Pronto todos los aldeanos rodearon al monje. Le tiraron al suelo y le ataron rápidamente con una cuerda.

  • ¿Qué estáis haciendo?
  • ¡Muéstranos tus orejas reales y tu cola, zorro escurridizo!.

Le golpearon y tiraron de las orejas.

  • ¡Ah! ¡Parad!
  • Eres el zorro que se ha cruzado en nuestro camino. Se transformó en monje. Si aún mantienes la apariencia de un monje, te vamos a quemar en la hoguera hasta que vuelvas a tu figura real.
  • No soy un zorro. ¡Soy un monje!

Arrastraron al monje a los jardines del templo, donde había apilado un poco de madera de pino que ya tenían preparado los aldeanos. Como tenían pensado, prendieron fuego a la madera. Pronto el monje empezó a ahumarse. Empezó a toser. No sabía por qué le estaban tratando así. Pero cuando escuchó la palabra “zorro” recordó el golpe que le dio el día anterior al animal y pensó que quizás éste se estaba vengando de alguna manera.

“Si es así, todos los aldeanos que me rodean deben de ser zorros”, pensó. Entonces perdió la consciencia.

Mientras tanto los aldeanos estaban observando al monje, esperando a que se transformara en zorro. No ocurría nada. Esperaron unos minutos más. Entonces empezaron a preocuparse por si se habían equivocado.

  • Mirad, no se mueve.
  • A lo mejor se está muriendo. ¿Qué deberíamos hacer?
  • Echadle un poco de agua, ¡rápido!

Y empezaron a trabajar rápido para salvar la vida del pobre monje.

  • ¡Menos mal, está abriendo los ojos!
  • Por favor, perdónanos. Vimos a un zorro transformarse en algo que era idéntico a ti. Así que pensamos…
  • Oh, ahora todo encaja. Seguro que se trata del zorro al que golpeé ayer.
  • Seguro que se ha vengado de tu agresión. ¿Le ofrecerás algunos frutos o tofu frito al zorro? Coloca las ofrendas en el lugar en el que viste al zorro, y creo que con eso no volverá a intentar embrujarnos.

 

Hasta aquí otra de las historias tradicionales japonesas que hemos traducido. Como ves, muchas de estas historias nos chocan pues no le encontramos una moraleja, acaban bruscas o no le vemos el sentido desde nuestro prisma occidental. Estamos acostumbrados a otro tipo de cuentos. Aún así queremos trasladarte esta colección de historias para empaparte un poco más de la cultura y tradición japonesas.

Puedes leer todas las historias en el siguiente enlace:

Muchas gracias por leernos. Puedes dejar tus comentarios e impresiones sobre estas historias justo debajo de estas líneas. Y recuerda que, si nuestra web te ayuda a planificar tu viaje, puedes premiarnos comprando tu Japan Rail Pass o reservando tus hoteles en Booking a través nuestro. Te costará lo mismo y nos ayudarás a mantener la web.

 

Checklist para tu viaje a Japón

  • Busca tu alojamiento en Tokyo o Kyoto a través de Booking.com. Generalmente podrás reservar sin pagar nada por adelantado. Paga cuando hagas el checkout. Cancelaciones gratuitas.
  • ¿Prefieres Alquilar casa en Kyoto o en Tokyo?
  • Echa un ojo a nuestro Equipaje para Japón.
  • Compara precios de vuelos y busca las mejores ofertas.
  • Si vas a visitar más de una ciudad, compra tu Japan Rail Pass.
  • Compra tu Tarjeta SIM o Pocket Wifi antes de viajar a Japón.
  • Lleva siempre un Seguro de Viaje. Es importante.
  • Reserva excursiones o restaurantes de Kyoto a través de Voyagin y consigue importantes descuentos.

    Deja tu comentario

    Tu dirección de email no será publicada.*